
Penal
Me han citado para declarar en comisaría o en el juzgado: ¿qué debo hacer?
Vicente García Herrero
¿Te ha citado la Policía o el juzgado para declarar? Conoce tus derechos antes de acudir
Recibir una citación de la Policía o de un órgano judicial para prestar declaración puede generar preocupación, especialmente cuando desconocemos los motivos de la comparecencia o las consecuencias que puede tener.
Sin embargo, ser citado en un procedimiento penal no significa necesariamente estar acusado de un delito. Podemos ser llamados para declarar como testigos, víctimas o personas investigadas, y cada situación implica derechos y obligaciones diferentes.
Conocer estas diferencias y contar con el asesoramiento adecuado puede resultar fundamental para proteger nuestros intereses.
¿Te han citado como testigo o como investigado?
Lo primero que debemos comprobar es en qué condición hemos sido citados.
Si te citan como testigo
Un testigo es una persona que puede aportar información relevante para esclarecer unos hechos investigados.
Con carácter general, los testigos debidamente citados judicialmente tienen obligación de comparecer y declarar con veracidad.
Sin embargo, existen excepciones.
El artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal contempla supuestos en los que determinados familiares de la persona investigada están dispensados de declarar, aunque esta dispensa está sujeta a importantes limitaciones legales.
Además, ningún testigo puede ser obligado a declarar contra sí mismo.
Por tanto, antes de prestar declaración, conviene comprobar si existe alguna circunstancia que pueda afectar a sus derechos u obligaciones.
Si te citan como investigado
La situación es diferente cuando la citación se realiza en calidad de investigado.
Esto significa que se te atribuye una posible participación en hechos que podrían constituir una infracción penal.
Estar investigado no significa ser culpable ni implica que necesariamente vayas a ser condenado.
La Constitución española reconoce el derecho fundamental a la presunción de inocencia y a no declarar contra uno mismo.
Además, el artículo 118 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece una serie de garantías destinadas a proteger el derecho de defensa desde que se atribuye a una persona la comisión de un hecho punible.
¿Qué derechos tienes si estás investigado?
Si has sido citado para declarar como investigado, debes conocer tus principales derechos:
- Derecho a conocer los hechos que se te atribuyen, con información suficiente para preparar tu defensa.
- Derecho a contar con un abogado, de libre elección o de oficio, en los términos legalmente establecidos.
- Derecho a entrevistarte reservadamente con tu abogado antes de declarar, salvo las excepciones previstas en la ley.
- Derecho a guardar silencio, sin obligación de responder a todas o algunas de las preguntas.
- Derecho a no declarar contra ti mismo ni confesarte culpable.
- Derecho a examinar las actuaciones, con las condiciones y limitaciones legalmente previstas, para garantizar una defensa adecuada.
Una cuestión especialmente importante es que tener obligación de comparecer no significa estar obligado a declarar.
La decisión de prestar declaración, contestar únicamente determinadas preguntas o acogerse al derecho a guardar silencio debe valorarse después de conocer las circunstancias del procedimiento y recibir asesoramiento jurídico.
¿Puede un abogado examinar las actuaciones antes de tu declaración?
Cuando una persona es citada como investigada, resulta fundamental conocer los hechos que motivan la investigación y los elementos disponibles para preparar su defensa.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal reconoce el derecho a examinar las actuaciones con antelación suficiente, aunque su ejercicio puede verse condicionado por determinadas circunstancias procesales.
Por ejemplo, cuando se ha acordado judicialmente el secreto de las actuaciones, pueden existir restricciones temporales de acceso.
Asimismo, durante una detención policial, el derecho de acceso a la documentación presenta particularidades: la legislación garantiza el conocimiento de los elementos esenciales para impugnar la legalidad de la detención, pero ello no supone necesariamente el acceso íntegro al atestado.
Por este motivo, es recomendable que el abogado intervenga desde el primer momento y compruebe qué información puede obtenerse antes de decidir la estrategia de defensa.
¿Qué sucede si no acudes a la citación?
Ignorar una citación puede tener consecuencias legales importantes.
Cuando una persona investigada no comparece a un llamamiento judicial sin causa legítima que lo justifique, el artículo 487 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal contempla la posibilidad de que la orden de comparecencia se convierta en una orden de detención.
En el caso de los testigos, la incomparecencia injustificada a una citación judicial también puede dar lugar a sanciones económicas e incluso a su conducción ante la autoridad judicial en los supuestos legalmente previstos.
Las citaciones policiales presentan particularidades que deben analizarse según su naturaleza, especialmente cuando se realizan para comparecer posteriormente ante un órgano judicial.
Si has recibido una citación y no puedes acudir, no debes ignorarla. Lo conveniente es comunicarlo cuanto antes al órgano correspondiente y justificar documentalmente la causa que impide tu asistencia.
Cinco recomendaciones si recibes una citación policial o judicial
1. Comprueba quién te cita y en qué condición.
Revisa si la citación procede de la Policía, del Ministerio Fiscal o de un órgano judicial. Identifica, cuando conste, el procedimiento y la condición en la que debes comparecer.
2. No ignores la citación.
Comprueba la fecha, la hora y el lugar de comparecencia. Si tienes dudas sobre su autenticidad o contenido, verifica la información mediante los canales oficiales.
3. Consulta con un abogado penalista.
Especialmente cuando te citan como investigado, resulta conveniente recibir asesoramiento antes de prestar declaración.
4. Conserva los documentos relacionados con los hechos.
Mensajes, correos electrónicos, fotografías, contratos u otros documentos pueden resultar relevantes para tu defensa. No los elimines ni modifiques.
5. Evita improvisar una declaración.
Antes de explicar los hechos, debes comprender tu situación procesal, conocer tus derechos y valorar con tu abogado cuál es la actuación más adecuada.
¿Es mejor declarar o guardar silencio?
No existe una respuesta válida para todos los procedimientos penales.
En determinadas circunstancias, prestar declaración puede permitir aclarar hechos, aportar explicaciones relevantes o facilitar la práctica de diligencias favorables a la defensa.
En otras situaciones, puede resultar conveniente acogerse al derecho a guardar silencio, especialmente cuando todavía no se dispone de información suficiente sobre los hechos investigados.
La decisión debe adoptarse atendiendo al contenido del procedimiento, las pruebas disponibles y las circunstancias personales del investigado.
El derecho a guardar silencio es una garantía constitucional, no una admisión de culpabilidad.
Asesoramiento penal desde la primera citación
La declaración de una persona investigada puede constituir un momento importante dentro del procedimiento penal.
Una defensa eficaz no comienza necesariamente cuando se celebra el juicio, sino desde las primeras actuaciones policiales o judiciales.
En García Tormo Abogados ofrecemos asesoramiento y defensa penal, estudiando las circunstancias de cada procedimiento, examinando las actuaciones disponibles y preparando la estrategia más adecuada para proteger los derechos de nuestros clientes.
Si has recibido una citación para declarar ante la Policía o un órgano judicial, contacta con nuestro despacho antes de tu comparecencia.